¡Carajo!, ¿Hasta donde van a llegar estos cabrones?, ¿Cómo es posible que se haya degradado tanto este noble y bello oficio?, dónde ha quedado la sen-si-bi-li-dad, la sutileza, el pinche arte que tanto nos esforzamos en crear algunos cuantos integrantes de la vieja guardia, me cae que ya no hay respeto… lamiéndose los bigotes, el ex comandante Arnulfo caminaba con la cabeza agachada y el cejo fruncido mientras el eco de los tacones de sus botas resonaban en la calle, en su mano derecha apretaba un ejemplar de un diario sensacionalista, el cual parecía estrangular entre la fuerza y el sudor; el ex comandante acababa de leer la noticia de otra balacera entre militares y gente del narco, en la que habían asesinado por lo menos a tres del bando de los malos y uno de parte de la milicia, pero al “jefe” de la organización le hicieron lo que el “viento a Juárez”.
Arnulfo Montañez era un ex integrante de la desaparecida policía judicial, tuvo que aceptar su baja por motivos de “salud” según decía el expediente, pero la verdad es que lo vinieron corriendo al igual que a muchos de sus compañeros cuando el gobierno realizó lo que él llamaba “la gran mamada” de “transformar” a la policía judicial en flamante policía ministerial, y cada vez que repetía la frase anterior en alguna cantina o pulquería donde asistía para ver a “sus informantes”, se regodeaba y burlaba pendejeando a los “nuevos” ministeriales que según su punto de vista, eran una bola de pinches putos corruptos al servicio de un marrano más corrupto, en pocas palabras, Arnulfo Montañéz estaba muy resentido, por que sencillamente otros harían los mismos trabajos que ellos antes hacían pero, ahora con impresionantes desplegados en los periódicos y reportajes televisivos que se asemejaban a las series policiacas gringas, donde “a huevo” siempre gana la ley.
El comandante Arnulfo perteneció a esa vieja generación de policías judiciales, que apodaban “judas”, no había terminado la primaria y un cuñado esporádico que trabajaba en la procuraduría al que le decían “el lic” lo había metido a trabajar de policía. El mentado “lic” no era licenciado, solo estuvo un año en la carrera de Derecho, pero sus afinidades políticas le habían permitido “subir” rápidamente, eso y algunos otros encargos que supo realizar muy bien para la gente de más arriba; obviamente eso fue en aquellos tiempos pasados, situación que hoy en pleno año 2011, no se podría suscitar, ni siquiera imaginar que alguien consiguiera trabajo en el gobierno por medio de compadrazgos o “canillazos” como pago de favores recibidos.
El hecho es que cuando el “lic” le propone a su cuñado Arnulfo meterse de policía, éste lo primero que le contestó fue:
–pero cuñadito, mi “lic” pos yo no se nada de eso, nunca he tenido una pistola en mis manos, es más ni siquiera se agarrarme a madrazos-
¡Ah que pinche Arnulfo!, tú no tengas miedo cabrón, mira lo único que necesitas para estar ahí es tener unos pinches huevotes y hacerte de la vista gorda cuando te lo ordenen los mandos superiores, eso es todo, y pa que te vayas haciendo hombrecito chingate otro tequila y ahorita te voy a convidar de una maravilla “en polvo” que sirve para quitarse de chingaderas y sentimientos de culpa, ya verás en cuanto la pruebes ¡vas a asentirte superman cabrón! Y dicho y hecho, así como lo había prometido el “lic”, en cuanto se acabó el trago de tequila sustrajo de la bolsa de su chaqueta de cuadros, un pequeño envoltorio que vació encima de la misma barra de la cantina donde se encontraban, luego el “lic” formo dos rayitas que parecían como “maicena” según dijo Arnulfo, para luego sorberla por la fosa nasal por medio de un billete de dólar enrollado, “que por que con los dólares sabía mas buena” y ahí va el futuro comandante a forjar su destino en bien de su patria y de su querido México Distrito Federal.
Ya luego que Arnulfo formó parte de la policía judicial, se enteró que era ese “polvito blanco” que había probado por primera vez con su ahora ex cuñado, quien meses después de haberlo metido a la policía, había “desaparecido”, nadie supo mas del “lic”, de hecho hasta en la misma procu, tenían prohibido hablar de ese tema “quesque” por que se había querido ir largo con sus atribuciones y tuvieron que castigarlo cambiándolo “de plaza”, pero al más allá.
Desde entonces Arnulfo Montañez siempre anduvo bien aprevenido con su envoltorio de “caspa del diablo” la cual usaba según ameritaba la ocasión. Pero lo que ahora traía encabronado al viejo ex comandante, era que cuando lo corrieron a él y a su grupo de agentes “especiales” muchos de sus subordinados al verse sin empleo, no les quedó otra que unirse al bando contrario, o sea siguieron en las mismas actividades pero ya no portaban placa de autoridad, mientras que el comandante Arnulfo, se había convertido en una especie de matón, detective privado, extorsionador independiente y en sus delirios y trastornos decía que era “agente encubierto” bajo las ordenes del ex presidente Fox y que las instalaciones de “inteligencia” se encontraban en los sótanos del Centro Fox, que en realidad era una mera pantalla de toda la estructura que controlaba al país, desde donde, según el desquiciado Arnulfo, se manejaban las finanzas nacionales y los contratos internacionales de trasiego de droga y armas en toda Latinoamérica y la parte norte de Europa, eso si, mediante reuniones muy bien organizadas de políticos de todas las tallas y todos los colores, sin faltar los capos que ahí eran “señores empresarios” que disponían de recursos ilimitados para sus maniobras del “bien común”.
Esto último Arnulfo lo repetía constantemente durante sus largas borracheras y la verdad ya no impresionaba a nadie, lo tildaban de “loco” y no faltaba quien le invitara un trago al comandante.
Pero ese día, muy temprano Arnulfo había ido a comprar el diario en uno de los cruceros que le quedaba cerca del cuarto de vecindad donde vivía, y cuando vio en la primera plana la foto del enfrentamiento de la noche anterior empezó a encolerizarse de una manera en que jamás lo había hecho, ya que uno de los criminales que había sido asesinado, era a su vez “un encargo” que a él le habían dado, las ordenes que había recibido era que buscará al “chancro” lo sometiera y le sacara la sopa referente al “jefe”, “el chancro” valía mas con vida por que era uno de los enlaces del colaborador, del asistente, del encargado del secretario particular del jefe de propaganda del que estaban apoyando para la presidencial, por lo mismo “el chancro” se disimulaba muy bien como vato de barrio bravo, pero en realidad tenía dos maestrías una en comercio internacional y otra en mercadotecnia, además de que hablaba tres idiomas y gustaba de realizar orgías abundantes de alcohol, droga y mucho macho, por que tenía ese defectito, era puñalón, pero lo disimulaba muy bien y se había ganado la confianza del “jefe”, total que de todas formas ya estaba muerto, y el comandante Arnulfo encabronado. Pinches perros, pensaba el ex comandante, si yo ya lo tenía bien checadito, ya sabía sus movimientos y sus gustos… Claro está que en la nota periodística no se mencionó el extenso currículo del “chancro” solo su nombre de pila, pues se leía en la nota: Uno de los narcos abatido por las balas de la milicia, respondía al nombre de Armando Videgaray Guzmán, de 35 años de edad, alias “el chancro” quien recibió mas de 9 impactos de bala en su pecho y rostro… los criminales –continúa la nota- fueron sorprendidos mientras sacaban un cadáver de una casa de seguridad en la colonia… y subían el cuerpo sin vida a una camioneta Lincoln en color negra, en ese momento “se recibió una llamada anónima” reportando el hecho ante las autoridades y los militares hicieron acto de presencia para ubicar la camioneta y tras solicitar a los ocupantes que descendieran, éstos abrieron fuego contra los soldados, quienes repelieron la agresión y …. ¡Me lleva! Decía para sus adentros el ex comandante, estos desgraciados me están quitando la chamba… y mientras seguía con su monologo y la mirada clavada en el suelo, caminaba agitadamente, con la rabia en su interior, luego solo escuchó varias detonaciones y sintió el cuerpo caliente, todavía con el periódico en su mano, se tocó el pecho y sintió el liquido hemático derramándose sobre su ropa, parpadeó y todo se tornó oscuro y silencioso, muy apenas alcanzó a escuchar el ulular de las sirenas a una distancia que a él le pareció muy lejana… al día siguiente en el periódico se leía en la parte inferior de la primera plana: ¡BALA PERDIDA ALCANZÓ A INFELIZ BORRACHITO! Caminaba distraído mientras un comando armado se enfrentaba a balazos con integrantes de la policía ministerial de la ciudad de México, durante el intercambio de tiros, solo murió el infortunado indigente que caminaba por la avenida…
"Sin darnos cuenta nos incluyeron como parte de la tripulación de este barco, donde a veces el capitán titubea para fijar el rumbo dejándonos a la deriva y en un inevitable abordaje involuntario"
miércoles, 3 de agosto de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
De las incoherencias y otras pelusas de la lengua
Preámbulo:
Citando el comentario de un amigo, de un amigo, sobre los siete pecados capitales: ira, haiga, fuiste, pus, vaiga y “la calor”.
Nada que ver el titulo de esta colaboración con lo que hoy voy a hablar en esta columna; ¿por qué? Por lo siguiente, por que no encontraba el titulo adecuado para darle un sentido a un texto en el que se hablará de muchas cosas (aparentemente) y de nada, ¿se ha fijado como somos de contradictorios cuando estamos platicando? Por ejemplo, algo muy común, esa frase de: “ya viene el calor”… ¿dónde? ¿Por dónde o cómo? ¿En que viene? Quién lo acompaña… lo correcto es, pronto estará cambiando el clima, sí el clima. También esa de “se fue de la ciudad para cambiar de aires” ¿o sea que los que traía ya no le servían? O será que fue a buscar nuevas composiciones químicas o qué… Pero la lista es extensa, es muy común afirmar y negar una idea, pensando que así nos damos a entender, como cuando dicen: “¿si no?” o sea, ¿cómo? Para que le digo a alguien ¿si no? O le digo sí o le digo no y ya!
Pero que le parece la famosa preguntita que aflora de la suprema inteligencia humana cuando a uno se le perdió algún objeto y alguien muuuuuuuuuy listo pregunta: ¿Y dónde lo dejaste? Los comentarios acerca de esta preguntita están demás…
Ah! Y que le parece aquella cita de cuando vamos al médico, (con muchísimo respeto a mi familia y amigos de tan sublime profesión) y el galeno cuando llega uno ante su presencia nos pregunta: ¿Y que tiene? ¡Pues cómo va uno a saber que tiene! Para eso va uno ante su presencia…
Que le parece el “has de cuenta”, uf, que frase, “has de cuenta” que esto, que lo otro, que si así, que si asá… se utiliza casi para “homologar” cualquier situación. ¿Qué es lo que en realidad quiere decir “has de cuenta?
Usted y yo hemos usado también la célebre y famosa “a la carrera” cuando queremos expresar que andamos muy apurados o que tenemos poco tiempo para terminar nuestras ocupaciones; andar “a la carrera” o como muchas y muchos dicen “a las carreras” como indicativo de rápido y con poco tiempo.
Para finalizar esta breve y singular lista la que seguramente usted podrá hacer mas grande recordando más frases célebres, quiero comentar la manía que tenemos para utilizar los apocopes en nuestro lenguaje, reducir pues las palabras y las cosas, ahora que está muy de moda el facebook, le nombramos “el feis”; voy a checar mi “feis” para ver que dicen los “compas”, “ta” chido lo que escriben… como dijera un buen amigo, “ainos”. (ahí nos vemos)
Citando el comentario de un amigo, de un amigo, sobre los siete pecados capitales: ira, haiga, fuiste, pus, vaiga y “la calor”.
Nada que ver el titulo de esta colaboración con lo que hoy voy a hablar en esta columna; ¿por qué? Por lo siguiente, por que no encontraba el titulo adecuado para darle un sentido a un texto en el que se hablará de muchas cosas (aparentemente) y de nada, ¿se ha fijado como somos de contradictorios cuando estamos platicando? Por ejemplo, algo muy común, esa frase de: “ya viene el calor”… ¿dónde? ¿Por dónde o cómo? ¿En que viene? Quién lo acompaña… lo correcto es, pronto estará cambiando el clima, sí el clima. También esa de “se fue de la ciudad para cambiar de aires” ¿o sea que los que traía ya no le servían? O será que fue a buscar nuevas composiciones químicas o qué… Pero la lista es extensa, es muy común afirmar y negar una idea, pensando que así nos damos a entender, como cuando dicen: “¿si no?” o sea, ¿cómo? Para que le digo a alguien ¿si no? O le digo sí o le digo no y ya!
Pero que le parece la famosa preguntita que aflora de la suprema inteligencia humana cuando a uno se le perdió algún objeto y alguien muuuuuuuuuy listo pregunta: ¿Y dónde lo dejaste? Los comentarios acerca de esta preguntita están demás…
Ah! Y que le parece aquella cita de cuando vamos al médico, (con muchísimo respeto a mi familia y amigos de tan sublime profesión) y el galeno cuando llega uno ante su presencia nos pregunta: ¿Y que tiene? ¡Pues cómo va uno a saber que tiene! Para eso va uno ante su presencia…
Que le parece el “has de cuenta”, uf, que frase, “has de cuenta” que esto, que lo otro, que si así, que si asá… se utiliza casi para “homologar” cualquier situación. ¿Qué es lo que en realidad quiere decir “has de cuenta?
Usted y yo hemos usado también la célebre y famosa “a la carrera” cuando queremos expresar que andamos muy apurados o que tenemos poco tiempo para terminar nuestras ocupaciones; andar “a la carrera” o como muchas y muchos dicen “a las carreras” como indicativo de rápido y con poco tiempo.
Para finalizar esta breve y singular lista la que seguramente usted podrá hacer mas grande recordando más frases célebres, quiero comentar la manía que tenemos para utilizar los apocopes en nuestro lenguaje, reducir pues las palabras y las cosas, ahora que está muy de moda el facebook, le nombramos “el feis”; voy a checar mi “feis” para ver que dicen los “compas”, “ta” chido lo que escriben… como dijera un buen amigo, “ainos”. (ahí nos vemos)
domingo, 13 de marzo de 2011
Tallando nuestra piedra áspera
El desarrollo de las potencialidades humanas es un tema tan vasto y tan poco aplicado al común de las personas, que aún se cree que dichas teorías son reservadas para unos cuantos elegidos o iluminados, destacando entre los más populares ni mas ni menos que Jesús el llamado “cristo”; dichos temas llegan a causar cierto escozor entre aquellos fanáticos de la religión dominante en el país, es decir la católica, que se reservan muchos comentarios al respecto.
Lo anterior vine al caso por ser tema actual en este domingo de cuaresma, el primero para ser exactos, puesto que en este primer domingo valga la redundancia, una de las partes más destacadas del evangelio de san mateo es cuando el diablo intenta hacer caer a Jesús en las tentaciones y éste sagazmente –según dice el evangelio- le contesta: “no solo de pan vive el hombre”; obviamente rescato solo esta parte por considerarla central y para evitar entrar en razonamientos más profundos que me desviarían del tema, puesto que este evangelio es en sí una de las estructuras que ha servido de columna central en lo que se derivará después para la conformación de la dramática obra máxima del ungido.
Cuando Jesús después de 40 días en el desierto, en ayuno, sintió hambre, se le apareció el diablo y le dijo que por que no convertía las piedras en pan, haciendo referencia al “maná” el pan caído del cielo para saciar el hambre de los hombres, es entonces que Jesús le contestó la citada frase de no solo de pan… pero analizando las circunstancias podemos ir más allá tras pensar un poco en el hecho que representa el ayuno en si mismo; Jesús, según muchos estudiosos, era en sí un iniciado en los misterios (que la iglesia no acepta ni promueve aunque sepa que es verdad) de diferentes culturas, poseía un alto grado de dominación de estudios proveídos de los más antiguos sacerdotes, además de que practicaba a la perfección el autocontrol y el desarrollo de las capacidades humanas, por ello su ayuno representaba una preparación en la que antes que otra cosa, servía para aquietar el espíritu y la mente, sobre todo la mente, para llegar a un estado de éxtasis y así traspasar las fronteras de lo que se siente y se ve pero no se toca. Sin embargo, dicha capacidad puede ser desarrollada por cualquier persona, primero con una autodisciplina enorme y segundo con otras herramientas que aún hoy en día son consideradas por la iglesia como esotéricos y ocultistas y por ende malos y diabólicos; pero se ha puesto a observar las imágenes de Jesucristo en sus diferentes representaciones, el niño dios, el sagrado corazón de Jesús, el propio Jesús, siempre en todas ellas se le simboliza haciendo un gesto con la mano derecha, dicha pose se le conoce como “mudras”, los cuales son signos de poder de origen hindú y que son símbolos sagrados, sin embargo al provenir dichos ademanes de las culturas budistas e hindú, no se les concede mucha atención de parte de la iglesia hacía los fieles, los misterios comienzan en esta parte, la lista es interminable, pero hoy nos ocupa el tema de los que somos simples mortales y nuestras propias “crucifixiones” inducidas por este mundo profano en el que nos encontramos.
Cada uno de nosotros debe hacer una labor personal muy grande para comenzar a pulir esa piedra que servirá de cimiento para ser una mejor persona, el punto está en la decisión de comenzar y “cuando el alumno este listo para aprender el maestro llegará”, reza una antiguo decreto y de hecho así sucede, si se da cuenta de las ocasiones en las que ha tomado una decisión certera de lo que pretende hacer, las puertas se abren por si solas aparentemente, pero es que en realidad han respondido las fuerzas del universo a un llamado, la mente humana es potencialmente increíble, pero no basta con leer los libros de moda que hablan sobre estos temas, se requiere para empezar, como ya hemos mencionado una disciplina y una entrega que vaya acorde con lo que deseamos. Quizá ya sea tiempo de comenzar a trabajar en nosotros mismos desde un punto de vista y estudio donde se conjuguen los conocimientos ancestrales y sobre todo el autoconocimiento, pues antes de tallar una piedra para convertirla en diamante, es necesario conocerla detalladamente…
jueves, 10 de marzo de 2011
Sonreír por tantas cosas...
Reír con facilidad debería ser tan natural como respirar, claro está sin llegar al extremo patológico de andar a carcajada suelta en todas partes sin motivo alguno, de lo contrario estaríamos en riesgo de ser catalogados “diferentes”; sonreír sería entonces lo adecuado, sonreír por todo y por nada, sonreír a pesar de, sonreír aunque se tenga la telaraña mental de que las cosas no están funcionando como uno desea. Tengo la fortuna de conocer a varias personas que sonríen de manera tal, que parece que sus ojos se iluminan, ¿tú conoces gente así? ello es todo un fenómeno puesto que son personas que llaman la atención cuando están en algún sitio.
De hecho está comprobado que guardar la calma frente a una persona que se encuentra alterada por algún motivo “x” (de esos abundan muchos) ayuda a que ese individuo comience a bajar la guardia. Sonreírle a alguien desconocido cuando llegas a una oficina o algún sitio público mientras aguardas tu turno te hace menos cansado el lapso de espera, pero, ¡cómo diantres sonrío frente al tránsito municipal que está infraccionándome aunque le esté dando argumentos convincentes! Eso es difícil, como es difícil sonreír ante una tragedia, también es complicado sonreír frente a una injusticia… pero déjame decirte algo, regularmente es complicado sonreír frente a situaciones como estas por que la mayoría de las veces las estamos padeciendo nosotros. Siempre estamos pensando en “lo mío” sin importar “los demás”, esto es natural por que la dinámica social nos exige estar alerta ante los que gustan de aprovecharse de la buena voluntad, pero eso no es un pretexto para reflexionar y sonreír de manera interna.
La naturaleza nos enseña tantas cosas, que por su sencillez, rara vez las tomamos en cuenta. No necesitamos vivir en el campo para apreciar la naturaleza, sus expresiones, colores y formas. Los niños sonríen continuamente, su sonrisa es brillante, pulcra, sin hipocresías.
¿Recuerdas que te hacía sonreír de pequeño?, ahora como adulto tus prioridades han cambiado, tienes cosas que te hacen sonreír, te has contestado por qué te hacen sonreír esas cosas, personas o espacios… no, no lo hemos analizado por que la sonrisa aflora de manera natural, la vida es simple así me han enseñado grandes personas a través de mi vida, pero somos nosotros quienes insistimos en complicarnos la existencia.
El mal humor nos aleja de las personas que queremos o de las que nos interesa conocer, incluso nos quita oportunidades, pero eso no es motivo de preocupación, por que esas oportunidades como menciona la maestra Conny Méndez en sus libros de metafísica, si son nuestras llegarán a nuestras vidas de cualquier manera, entonces ¿por que hacerlo mas complicado? Sonreír abre puertas, ofrece cambios, entrega paz y quietud ante la adversidad.
Sonreír es verdad no cambia al mundo ni sus formas, solamente cambia nuestra actitud en la vida, sonreír cambia nuestro mundo personal, nuestro universo, pensando así, podemos deducir que entonces yo soy el principio de mi vida, uno es el principio, lo demás vendrá después y estaré sonriendo para recibirlo. ¿Y tú?
De hecho está comprobado que guardar la calma frente a una persona que se encuentra alterada por algún motivo “x” (de esos abundan muchos) ayuda a que ese individuo comience a bajar la guardia. Sonreírle a alguien desconocido cuando llegas a una oficina o algún sitio público mientras aguardas tu turno te hace menos cansado el lapso de espera, pero, ¡cómo diantres sonrío frente al tránsito municipal que está infraccionándome aunque le esté dando argumentos convincentes! Eso es difícil, como es difícil sonreír ante una tragedia, también es complicado sonreír frente a una injusticia… pero déjame decirte algo, regularmente es complicado sonreír frente a situaciones como estas por que la mayoría de las veces las estamos padeciendo nosotros. Siempre estamos pensando en “lo mío” sin importar “los demás”, esto es natural por que la dinámica social nos exige estar alerta ante los que gustan de aprovecharse de la buena voluntad, pero eso no es un pretexto para reflexionar y sonreír de manera interna.
La naturaleza nos enseña tantas cosas, que por su sencillez, rara vez las tomamos en cuenta. No necesitamos vivir en el campo para apreciar la naturaleza, sus expresiones, colores y formas. Los niños sonríen continuamente, su sonrisa es brillante, pulcra, sin hipocresías.
¿Recuerdas que te hacía sonreír de pequeño?, ahora como adulto tus prioridades han cambiado, tienes cosas que te hacen sonreír, te has contestado por qué te hacen sonreír esas cosas, personas o espacios… no, no lo hemos analizado por que la sonrisa aflora de manera natural, la vida es simple así me han enseñado grandes personas a través de mi vida, pero somos nosotros quienes insistimos en complicarnos la existencia.
El mal humor nos aleja de las personas que queremos o de las que nos interesa conocer, incluso nos quita oportunidades, pero eso no es motivo de preocupación, por que esas oportunidades como menciona la maestra Conny Méndez en sus libros de metafísica, si son nuestras llegarán a nuestras vidas de cualquier manera, entonces ¿por que hacerlo mas complicado? Sonreír abre puertas, ofrece cambios, entrega paz y quietud ante la adversidad.
Sonreír es verdad no cambia al mundo ni sus formas, solamente cambia nuestra actitud en la vida, sonreír cambia nuestro mundo personal, nuestro universo, pensando así, podemos deducir que entonces yo soy el principio de mi vida, uno es el principio, lo demás vendrá después y estaré sonriendo para recibirlo. ¿Y tú?
lunes, 7 de marzo de 2011
Ante el pesimismo, media vuelta y sonreír
Hacer del pesimismo una cultura y forma de vida resulta en una existencia demasiado pesada para sobrellevar; el hecho de estarnos quejando de todo y de todos, nos acarrea un estado mental que afecta de igual manera las relaciones personales y sobre todo, la salud.
Cuando se encuentra la persona en un estado de pesimismo sobre toda las cosas, resulta complicadísimo sacarlo de su idea de negatividad, a veces no se dan cuenta esas personas que llegan a lastimar a sus seres queridos y lo mas grave, tampoco alcanzan a distinguir el daño que se provocan a si mismos. Suelen recurrir a las justificaciones para exculpar sus errores y siempre tendrán a la mano el pretexto perfecto para salir airosos con sus comentarios erróneos, lo mas patético es cuando sus “predicciones” llegan a cumplirse, hecho que les da una mayor seguridad en sus futuros argumentos y obviamente, ello también les acarrea el ir cerrando cada vez más el círculo de personas que les expresen amor y estima, en todo caso llegan a causar lástima.
En este sentido resulta importante mas allá del hecho de identificar en nuestros familiares o conocidos a un pesimista, detenernos un instante y voltear a nuestra propia vida para encontrar aquellos rasgos de pesimismo que sin llegar a un extremo como los antes mencionados, nos han ocasionado largas horas de rompimiento de cabeza ante alguna circunstancia, pues a todos nos ha sucedido que por momentos no alcanzamos a observar la luz que nos guie en nuestro camino. Una estimada y querida amiga dice “que a veces el ratón en la cabeza no nos deja en paz”, tiene razón, por eso es preciso aquietar nuestros pensamientos, la nada es el principio del todo, como dijera otra gran amiga, busquemos en la paz la reflexión y en la quietud la plenitud.
Pensemos cuántas veces hemos sido pesimistas y el resultado que hemos obtenido en ese trance negro… seguro que hoy si estamos conscientes de nuestro estado emocional equilibrado, nos parecerá que exageramos las cosas y de hecho así sucede por lo regular, por eso es importante mantener nuestra mente alerta en cada instante y si nos topamos con un pesimista, lo mejor será evadirlo, darle la vuelta y continuar con nuestro camino, ya que a esta persona le llegará su momento de lucidez y vendrá de su interior, cuidemos nuestras relaciones y valoremos nuestra salud mental.
Hoy para cerrar esta colaboración, deseo ser optimista, me siento
optimista pues creo fervientemente que esta columna será leída al menos por una persona y será un espacio de reflexión que genere actitudes positivas.
Cuando se encuentra la persona en un estado de pesimismo sobre toda las cosas, resulta complicadísimo sacarlo de su idea de negatividad, a veces no se dan cuenta esas personas que llegan a lastimar a sus seres queridos y lo mas grave, tampoco alcanzan a distinguir el daño que se provocan a si mismos. Suelen recurrir a las justificaciones para exculpar sus errores y siempre tendrán a la mano el pretexto perfecto para salir airosos con sus comentarios erróneos, lo mas patético es cuando sus “predicciones” llegan a cumplirse, hecho que les da una mayor seguridad en sus futuros argumentos y obviamente, ello también les acarrea el ir cerrando cada vez más el círculo de personas que les expresen amor y estima, en todo caso llegan a causar lástima.
En este sentido resulta importante mas allá del hecho de identificar en nuestros familiares o conocidos a un pesimista, detenernos un instante y voltear a nuestra propia vida para encontrar aquellos rasgos de pesimismo que sin llegar a un extremo como los antes mencionados, nos han ocasionado largas horas de rompimiento de cabeza ante alguna circunstancia, pues a todos nos ha sucedido que por momentos no alcanzamos a observar la luz que nos guie en nuestro camino. Una estimada y querida amiga dice “que a veces el ratón en la cabeza no nos deja en paz”, tiene razón, por eso es preciso aquietar nuestros pensamientos, la nada es el principio del todo, como dijera otra gran amiga, busquemos en la paz la reflexión y en la quietud la plenitud.
Pensemos cuántas veces hemos sido pesimistas y el resultado que hemos obtenido en ese trance negro… seguro que hoy si estamos conscientes de nuestro estado emocional equilibrado, nos parecerá que exageramos las cosas y de hecho así sucede por lo regular, por eso es importante mantener nuestra mente alerta en cada instante y si nos topamos con un pesimista, lo mejor será evadirlo, darle la vuelta y continuar con nuestro camino, ya que a esta persona le llegará su momento de lucidez y vendrá de su interior, cuidemos nuestras relaciones y valoremos nuestra salud mental.
Hoy para cerrar esta colaboración, deseo ser optimista, me siento
optimista pues creo fervientemente que esta columna será leída al menos por una persona y será un espacio de reflexión que genere actitudes positivas.
sábado, 5 de marzo de 2011
PRESUNTO CULPABLE
El documental –que a estas alturas, confío en que aún siga en exhibición para beneplácito de los mexicanos- ofrece una voz demasiado grave sobre el sistema penal y judicial de nuestro país; la polémica que desata sin lugar a dudas va más allá del hecho de la denuncia certera, pues se convierte en la súplica generalizada de la sociedad que pide justicia.
El desarrollo del filme va poco a poco filtrándose en la piel del espectador hasta el punto en el que se siente la angustia ajena y el coraje de la impotencia ante una realidad impactante e inverosímil.
Aquel ciudadano que observando la película solo atine a comentar que “eso es algo que ha pasado siempre y está cabrón que cambie” sin lugar a dudas está demasiado infectado del virus de pesimismo característico del mexicano y también es una señal inequívoca de que urgen cambios.
Presunto Culpable nos muestra en el formato de documental una historia que por su inesperado final, se creería por un momento que se tratase de una película comercial, pero ¡no es así! Es una historia real, sin actores, sin maquillaje, sin actuaciones especiales aunque destaquen por su peso en la cinta, el juez al que le temblaban los cachetes, la mujer del ministerio público por su cinismo digno de una mentada de madre y por supuesto, el arrojo del abogado defensor quien “se la rifó” por un caso que se prestaba al olvido.
Los detalles técnicos, lo que está detrás de la realización de la obra, quienes colaboran, con que medios se produce y todo lo demás, hoy se ven rebasados gracias a la aceptación del público que urgía de ver en la pantalla aquellas cosas que soporta día con día y que sin otra alternativa tiene que callar ante la falta de respuesta de las autoridades.
Presunto Culpable, es cómplice directo del asco de la sociedad ante casos que como éste, sobrepasan la realidad y rozan las partes íntimas de la fantasía. Presunto Culpable es una muestra de lo que la gente hoy quiere ver en los medios de comunicación, simple, directo sin concesiones ni héroes, sin esferas de cortesanos alabando al rey, simplemente comunicando un mensaje de crítica y de esperanza basada en hechos reales.
jueves, 17 de febrero de 2011
Azul profundo
Azul profundo que
desciende rápidamente
hasta calar los huesos.
No existe una llamarada
mas intensa que la
de tus ojos
recorriendo ansiosamente
mi piel.
Como una rutina ensayada
cierro mis ojos
para ver por dentro como
se diluye mi voluntad
al deseo
de mis labios
nuevamente en los tuyos.
Y pensar que fue solo un instante
cuando imaginaste devorarme
antes de nacer.
Hoy re-vivo
la sustancia bendita
de tu alma errante
que se desliza de tus ojos
Azul Profundo.
desciende rápidamente
hasta calar los huesos.
No existe una llamarada
mas intensa que la
de tus ojos
recorriendo ansiosamente
mi piel.
Como una rutina ensayada
cierro mis ojos
para ver por dentro como
se diluye mi voluntad
al deseo
de mis labios
nuevamente en los tuyos.
Y pensar que fue solo un instante
cuando imaginaste devorarme
antes de nacer.
Hoy re-vivo
la sustancia bendita
de tu alma errante
que se desliza de tus ojos
Azul Profundo.
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